Querido Bebé (6)
Querido bebé,
El tiempo es algo muy valioso para todas las personas. Es el único recurso que, una vez que se ha agotado, no puedes recuperar. Lo utilizamos para tantas cosas diferentes: El tiempo que utilizamos para cumplir con nuestras responsabilidades, el tiempo que reservamos para nosotros mismos y para las cosas que nos gustan o entretienen, el tiempo que invertimos en las personas que son importantes para nosotros, el tiempo que a veces dejamos pasar sin aprovechar...
Me has acompañado cada día durante 39 semanas y eso es bastante tiempo, sin embargo, no es suficiente. He podido sentir tus movimientos, he podido sentir vida dentro de mí, he podido saber que ya nunca estoy sola y a la vez, aún no he podido conocerte. Saber quién eres, cuál es tu esencia, tu personalidad, tu carácter, tus atributos y las cosas que te hacen único y especial.
La incertidumbre de no saber en qué momento llegarás está comenzando a volverme un poco loca. Podrías llegar mañana mismo, o hasta dentro de tres semanas. Podrías ser un niño fuerte, o una niña hermosa. Podrías parecerte a tu papá, a mí... o a Adam Sandler. Podrías tener talento para la música, o para crear cosas con tus manos. Podrías ser muy parlanchín y extrovertido, o muy quieto y reflexivo. Lo que sí sé, es que siempre serás alguien muy amado.
La dinámica que hemos llevado en nuestra casa durante poco más de un año está a punto de cambiar y trato de pensar en los diferentes escenarios que viviremos. Tal vez sea como cuando tu papá y yo estábamos por casarnos y yo imaginaba cómo sería la vida... pero resultó ser algo totalmente diferente. Ojalá suceda lo mismo, ya que la realidad ha sido más increíble de lo que imaginaba.
Aún no naces y ya pienso en cómo serán los siguientes años a tu lado, conociéndote, cuidándote, enseñándote, amándote, atesorando cada minuto y cada momento que compartamos, cada momento a tu lado será un tesoro muy especial. A pesar de que en esta tierra el tiempo es un recurso no renovable y que pareciera que nunca tenemos suficiente de él, siento una gran felicidad y confianza al saber que si nos seguimos esforzando como ahora y aún más, serás nuestro por toda la eternidad.
¡Querido bebé, a pesar de todas las cosas que alcanzas a escuchar, te prometo que no somos tan malos en persona... no tengas miedo y ya ven a jugar!



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