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MAMÁ MINIMAL

Menos cosas y más intención


En el primer episodio de la serie Minimalismo 1.1 hablamos acerca de lo que es el minimalismo y cuál debería ser su objetivo al aplicarlo en nuestras vidas, y si estás aquí, espero haberte contagiado un poco de mi entusiasmo y curiosidad por este estilo de vida.

Tal vez viste el documental de los minimalistas y te enamoraste también, tal vez te convencí con mis publicaciones anteriores, o tal vez no estás tan seguro pero te da curiosidad probar para ver cómo es... en cualquiera de los casos, sé que dar el primer paso puede parecer abrumador y que no siempre está claro cómo o dónde sería bueno empezar, así que hoy te comparto algunas ideas sencillas y prácticas con las que podrías comenzar.

Empieza con pequeñas acciones

Iniciar puede parecer difícil si crees que tienes que dejar tu casa lista en un solo día, pero no te preocupes, nadie espera que hagas eso, recuerda que el minimalismo es un proceso. No puedes saber inmediatamente qué es lo que agrega valor a tu vida, tienes que preguntártelo, meditarlo y sentirlo. No hay necesidad de apresurarse y tirar todo de una vez.

En lugar de eso, empieza con una sola cosa, algo sencillo y que tenga sentido de acuerdo a tus necesidades, horarios y capacidades. Empieza el día que tengas tiempo, en un ratito libre, en la mañana o en la tarde, con música o en silencio, con ayuda o solo, viendo la tv o concentrándote, pero comprométete con el proceso. 

Aquí algunas ideas de cómo dar tu primer paso (puedes hacer una sola cosa o varias, tardar un día o toda una semana, tú decides):

  • Comienza por ordenar un cajón.
  • Comienza por tirar a la basura productos de higiene personal que ya no sirven.
  • Comienza por cancelar tu suscripción de newsletters o correos promocionales de páginas que nunca lees.
  • Comienza por eliminar las fotos borrosas de tu celular.
  • Comienza por donar 10 prendas de ropa que no te quedan (ni te han quedado en el último año).
  • Comienza por vaciar tu cartera de recibos y tarjetas de presentación irrelevantes.
  • Comienza por tirar audífonos rotos, cargadores de celulares que no sirven o cables de aparatos electrónicos que ya no posees.
  • Comienza por reducir el número de toallas o sábanas que tienes, créeme, nadie necesita tantas.
  • Comienza por deshacerte de los calcetines que no tienen par.
  • Comienza por devolver las cosas que alguna vez alguien te prestó y que siguen en tu casa.
Comienza con algo pequeño, pero ¡comienza! Y una vez que lo hagas, no te detengas.

Si empiezas con estas ideas, seguramente se te irán ocurriendo más y podrás ver áreas de oportunidad en las que puedes aplicar el minimalismo. La idea es hacerlo simple y que no se sienta como una carga. Al hacer estas pequeñas acciones, estarás ganando experiencia en la tan difícil habilidad de "dejar ir" y cuando te sientas con la confianza suficiente, podrías pasar al siguiente nivel.

El #minsgame o juego minimalista

Déjame presentarte al "minsgame" o minimalist game: un juego/reto con el propósito de ayudarnos a dar ese primer paso en nuestro camino minimalista de una forma muy sencilla y a la vez, entretenida. Así que busca a alguien que esté tan deseoso como tú de comenzar a minimizar y jueguen uno contra otro para ver quién gana.

Este juego dura 30 días y funciona de esta manera: el primer día se deshacen de un objeto cada quien, el segundo día de dos, el tercer día de tres cosas y así sucesivamente. Cualquier cosa vale: ropa, decoraciones, toallas, juguetes, papelería, fotos, electrodomésticos, lo que se te ocurra.

Las reglas son simples, debes deshacerte del número de objetos que toque cada día, no importa si las vendes, regalas o desechas, pero los objetos deben estar fuera de tu casa (y de tu vida) al terminar el día. Al principio es fácil desprenderte de una, dos o tres cosas, pero conforme va avanzando el mes, ¡se va haciendo más difícil!

Gana quien llegue más lejos y la verdad lo importante no es completar los 30 días, creo que el objetivo real es darnos esa pequeña motivación para empezar con pasos pequeños y ver hasta dónde puedes llegar. 

Moraleja de la historia: Empezar algo siempre parece más difícil de lo que en realidad es, solo hay que reunir el valor suficiente y lanzarse sin más.  

Ahora que ya tienes algunas ideas de cómo iniciar con tu camino hacia el minimalismo, no lo pienses más y haz algo. Si todavía te sientes nervioso, quédate por aquí y podrás encontrar más cosas que te podrán ayudar en este liberador camino. Y si ya te decidiste, ¡cuéntame! te estaré echando porras a cada paso. 

¡Hagámoslo juntos!
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Desde hace tiempo que deseo escribir estos posts acerca del minimalismo y cómo esto puede transformar tu vida. Ya hice dos publicaciones anteriores, breves y tal vez un poco dispersas en cuanto al tema, pero es algo que realmente me apasiona porque he podido utilizarlo en mi hogar y he logrado cambios que me hacen sentir muy bien.

La verdad es que muchas veces me resulta un poco difícil sentarme a escribir, a pesar de que es algo que disfruto mucho, pues con dos pequeñas tengo que administrar el tiempo de forma que a veces escribir no es mi prioridad, pero desearía mucho poder comprometerme con este proyecto, así que una vez más intentaré darle vida a mi blog (¡yei!).

A pesar de que no he escrito mucho, llevo algún tiempo pensando en este proyecto y cómo abordarlo para que sea realmente útil y no solo un montón de palabras. Para que agregue valor a la vida de quien lo lea y le de la motivación a dar pasos pequeños en la dirección hacia la que quiere avanzar. Así fue como se me ocurrió crear esta pequeña serie que se llama "Minimalismo 1.1".

Para empezar, se me ocurrió el título de forma nostálgica recordando temarios de algunas materias en la universidad, y se me hizo chistoso/buena onda, así que este será el nombre de esta serie de posts: "Minimalismo 1.1" donde planeo escribir sobe un tema concreto a la vez, para que pueda abordarlo de forma sencilla y práctica, y que pueda resultar realmente útil para ti ;)

Después de todo este rollo que ya te aventaste, ahora sí, ¡a lo bueno!


¡Bienvenido a mi pequeño curso introductorio al minimalismo!

Si estás leyendo esto, puede ser solo por curiosidad para ver qué escribí, o tal vez porque te interesa saber qué es el minimalismo como estilo de vida, así que empecemos con la pregunta más básica: ¿Qué es el minimalismo? Quisiera que antes de seguir leyendo, intentaras responder esta pregunta tú. ¿Qué sabes del tema?, ¿Conoces a algún minimalista?, ¿Te atrae, se te hace aburrido?

Me he encontrado con que muchas veces las personas (incluyéndome a mi) tenemos una idea equivocada de lo que es, así que primero te voy a decir lo que NO es el minimalismo:

1. Tener un número fijo (y extremadamente pequeño) de pertenencias.
2. Nunca comprar nada.
3. Vivir solo con lo esencial.
4. Llevar una vida de limitaciones.  
5. Una obsesión con el orden y la limpieza.
6. Necesidad de vivir solo y no poder tener familia (porque obvio eso no es minimalista).

Ya que sabes lo que no es el minimalismo, te quiero compartir la definición de Los Minimalistas de lo que SÍ es el minimalismo:

"El minimalismo es un estilo de vida que ayuda a las personas a cuestionarse qué cosas agregan valor a sus vidas. Al limpiar el caos de nuestro camino, podemos hacer espacio para los aspectos más importantes de la vida: la salud, las relaciones, la pasión, el crecimiento y la contribución."

Como ya lo he dicho antes, el minimalismo no se trata de números, y no es un concepto cuadrado. Cada persona que se vale de esta herramienta para mejorar su vida y crecer es un minimalista y cada minimalista es diferente, cada historia, cada experiencia y cada vida. No podemos encasillar el minimalismo en una sola cosa porque no lo es.

El minimalismo es una herramienta que tú puedes usar (tú decides cómo, cuándo y hasta dónde) para liberarte de las cosas que no son realmente importantes, para que puedas ocuparte de lo que sí lo es. Yo lo describiría como un proceso en el que debes detenerte, dejar de prestar atención a todos los estímulos exteriores y mirar dentro de ti, para saber quién eres y qué es lo que necesitas hacer con tu vida.

¿Y sabes qué? tú también puedes ser un minimalista si quieres. Sí, así nomás. Sin preparación, ni explicaciones, ni examen de admisión. Si has llegado a un punto en el que te das cuenta que tu vida está tan abarrotada (de cosas materiales y no materiales) y vas dejando a un lado lo que es verdaderamente importante para ti, entonces podrías darle una oportunidad al minimalismo.

¡Te prometo no convertirte en un ermitaño que solo posee los harapos que trae puestos y vive en una cueva!
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Todavía lo recuerdo bien, era el mes de octubre del 2017 y yo estaba en el piso, en medio de nuestro diminuto departamento, rodeada de cajas y pilas de cosas que ni siquiera tenía idea que había en la casa. La tarea era sencilla: empacar para la gran mudanza. En teoría sería algo sencillo, pero cuando empecé a sacar algunas cajas que teníamos almacenadas ¡me di cuenta de la monstruosa cantidad de cosas que habíamos acumulado en 3 años! Uno no se imagina la cantidad de cosas inútiles que hay escondidas por la casa hasta que hay que hacer una limpieza exhaustiva o hasta que hay que empacar todo para irse a vivir a otro lugar.

La verdad es que me sentía abrumada. Había demasiadas cosas por todas partes, cosas nuevas, cosas descompuestas, cosas que me encantaban y otras que había guardado porque no me gustaban para nada pero como alguien nos las había obsequiado había que conservarlas, ¿no? Bueno, después de sortear algunas cosas, me di cuenta de que no quería llevarme todo eso a mi nueva casa y mi razonamiento fue el siguiente: si no lo he usado en tres años... si ni siquiera supe que tenía esto en mi casa durante tres años, me parece que no voy a extrañarlo. Y así fue como me decidí a hacer la gran purga de nuestro hogar. Además, tenía 7 meses de embarazo y una niña de año y medio que no me dejaba avanzar mucho y quería terminar lo más rápido posible, así que tiré a la basura lo que no servía, regalé lo más que pude, y vendí por $100 un montón de cosas a una señora que iba pasando por la calle. Así fue como comenzó todo.

Después de instalarnos en la nueva casa y ya con la gloriosa conexión a internet instalada, una mañana tuve un rato libre (porque como solo tenía una hija, todavía podía darme esos grandes ratos libres) en el que quería ver algo en la tele y me apareció en las sugerencias de Netflix un documental titulado "Minimalismo: Un documental acerca de las cosas importantes" así que decidí verlo y ese rato libre de una hora y dieciocho minutos se ha convertido en uno de los mejores ratos libres que he tenido en mi vida.


Bueno, eso suena muy dramático y exagerado, pero de verdad pienso que así fue. Con cada minuto que pasaba, con cada idea o aseveración que se exponía y con cada historia relatada, algo hacía click en mi cabeza y en mi corazón. No podía dejar de asentir. No podía dejar de pensar que todo lo que veía y escuchaba tenía mucho sentido y que resonaba con lo que había dentro de mí. Tras ver ese documental, me quedé con el deseo de hacer más, de tener menos, de desligarme de esa latente necesidad de tener más, tener mejor, tener lo más nuevo, consumir, consumir y consumir... solo para sentir que lo estoy haciendo bien, que tengo lo mismo que los demás, que estoy a la moda, que puedo seguir el ritmo... porque la verdad es cansado, es cansado compararse con los demás y añorar cosas que no podemos tener en este momento.

Y esta es la historia de como inició todo, cómo hubo una pequeña transformación en mí que me ayudó a encontrarme y conocerme un poco mejor y que desató grandes cambios en mi vida. Ahora, si tú sientes que estás agobiado por tantas cosas que tienes, porque la tarea de limpiar nunca acaba, porque hagas lo que hagas tu hogar siempre se siente desordenado y te estresa, o si sientes que siempre necesitas tener lo más nuevo para demostrar tu valor, y que por más posesiones materiales que adquieras, no se llena ese pequeño vacío, creo que podría interesarte el minimalismo. 

Sé que la palabra en sí podría parecer un poco intimidante, uno piensa "minimalismo" y tal vez se imagina una habitación blanca con una silla y una cama nada más. O tal vez sientes que te verías obligado a deshacerte de todas las cosas que por las que has trabajado con tanto esfuerzo para quedarte solo con la ropa que tienes puesta y ya, y eso tampoco parece nada atractivo. Pero lo que he logrado aprender en estos años es que, como dije en un post anterior, el minimalismo tiene que ver mucho menos con la cantidad de cosas que poseemos y más con la intención que tienen en nuestras vidas. Y si te preguntas por dónde empezar, te recomiendo ver el documental de Netflix y también quedarte por aquí, pues algo de lo que escriba podría inspirarte o ayudarte.

‘Imagine a life with less. Less stuff, less clutter, less stress, and debt, and discontent. A life with fewer distractions. Now imagine a life with more. More time. More meaningful relationships. More growth, and contribution and contentment.’
- Ryan Nicodemus (The Minimalists)




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Pensar en minimalismo siempre había sido pensar en habitaciones blancas, techos altos y unas cuantas sillas en color negro igualitas a las de la foto, no sé por qué pero esas sillas siempre salen en mis fantasías minimalistas, en fin… 

Para mí, pensar en minimalismo me refería a un mero estilismo, pero poco a poco, he comprendido que el minimalismo tiene que ver mucho menos con la apariencia de la cosas (o la falta de ellas) en una habitación, y mucho más con la intención que ellas tienen en un espacio físico y sobre todo, en la vida de quienes las poseen. 

Éste no es el inicio de mi camino hacia una vida más simple, pues ese cambio de mentalidad ocurrió hace algún tiempo (no mucho, pero tampoco muy poco). A pesar de ello, la pasión e interés que ello despierta en mi ha crecido de tal forma que deseo poder compartirlo, así que ahora, con mucha solemnidad y entusiasmo, me embarco en la misión que muchos han conquistado y que otros más creen imposible: hacer más con menos.
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¡Mi pequeña bebé ya no es tan bebé!... Eso es lo que pensaba en febrero de este año, cuando Helena estaba punto de cumplir un año. Qué curioso cómo cambia la percepción de las cosas, y qué increíble la diferencia que unos cuantos meses, 6 para ser precisos, pueden hacer en la vida y el desarrollo de un bebé.

Hace poco me encontraba viendo las fotos que tenemos guardadas (o más bien olvidadas) en la computadora, y la verdad es que me pasé un poco más de una hora viendo fotos que documentan toda la corta vida de Helena. Mi corazón se hacía grande y chiquito al ver cómo ha ido cambiando tanto desde su primer día de vida, cómo ha ido creciendo y lo mucho que ha madurado en este año y medio de vida que ha estado con nosotros. 

Además, me di cuenta de que nunca publiqué las fotos de la celebración de su primer año de vida, y eso me parece un gran crimen, ¡no es justo privar al mundo de tantos cachetes y tanta ternura! Por eso, seré una sinvergüenza y publicaré las fotos de la pequeña Helena, tan feliz en su primer cumpleaños, cuando no se imaginaba ni la mitad de lo que se podría divertir cuando aprendiera a hablar y caminar.


Disfrutando de la alberca de pelotas con su único invitado contemporáneo


También pueden apreciar en las fotos las decoraciones... toooodas hechas a mano la madrugada antes de su fiesta.







Las cuatro generaciones de las "mujeres Noriega"

















Toda mi vida (o más bien, toda mi vida después de conocer pinterest) soñé con una piñata de burro... Si esto es vivir a través de tus hijos, ¡no me importa!









Happy T(h)ree Firends... digo, ¡La familia feliz!



¡Feliz cumpleaños Helena!
Espero que las fotos de tu próximo cumpleaños no tarden tanto en llegar
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Desde hace unos días he estado pensando en dos ideas que todos hemos escuchado al menos una vez en la vida y que parecen ser contradictorias. La primera: "Eres especial". Claro, tú eres especial y tu mamá siempre te lo dijo (o al menos eso espero). Eres especial y puedes hacer todo lo que te propongas. No hay nada imposible para ti. No hay nadie como tú, eres único. Y entonces crecemos y nos damos de golpes con la realidad cuando caemos en cuenta de que por más especiales que seamos  hay miles de personas más que son especiales también. Y es cuando nos damos cuenta de la otra idea: "Siempre habrá alguien mejor que tú". No importa cuánto te esfuerces, es probable que siempre haya alguien que puede hacerlo mejor que tú.

Creo que ambas ideas son verdaderas y son una contradicción que podría resultar peligrosa si les damos mucha importancia. Algo que he aprendido este último par de años es que la comparación es algo con lo que hay que tener cuidado. A todos nos gusta un poco de competencia sana, pero ¿qué pasa cuando empezamos a comparar nuestros logros, nuestras metas y nuestras vidas con las de otras personas? ¿qué pasa cuando empezamos a sentir que no somos lo suficientemente buenos?

Diariamente navego por Instagram algún rato y veo miles de imágenes donde todo luce tan perfecto que es hipnotizante. Al pasar tanto tiempo admirando las imágenes de momentos especiales perfectamente capturados ahí, también me he dado cuenta de algo: Mi vida no es para nada como la de todas esas personas. No tengo una casa con grandes ventanas por la cual entra la luz del sol, tampoco tengo muebles vintage y mi colección de suculentas murió rápidamente. No tengo el mejor estilo, no tengo mucha ropa ni el mejor cabello. No salgo a comer todos los días y los platillos que logro cocinar no siempre son dignos de una fotografía con filtro. Me he encontrado a mí misma en algunas ocasiones pensando y añorando todas esas cosas y creyendo que mi vida tal vez sería un poco mejor si tuviera todo eso.

Una vez, estando en Home Depot encontré unos viniles para decorar las paredes y los imaginé en el cuarto de Helena (si Helena tuviera su propio cuarto) y entonces le dije a Israel: "Mira qué bonitos, si tuviéramos una casa más bonita los compraría". Después de un breve silencio él respondió: "Siempre dices eso 'Si tuviéramos una casa bonita' y ya entendí, no te gusta nuestra casa". Me sentí mal, pero eso me hizo abrir los ojos; no podemos vivir añorando las cosas que no tenemos, no podemos vivir deseando vivir las cosas que logran nuestros amigos o deseando el éxito que tienen nuestros conocidos. No podemos hacerlo, porque eso nos hace quitar la atención de todas las cosas maravillosas que hay en nuestra vida y de todo lo que tenemos para estar agradecidos.

Así que hoy quiero decirte que eres suficientemente bueno, de verdad lo eres y sé que estás haciendo lo mejor que puedes cada día. Sé que hay días en los que tal vez no lo sientas, pero créeme, eres suficiente y más que eso. Y eres especial también. Y hay que alegrarnos por los éxitos de las personas que amamos, hay que celebrarlos con ellos y a la vez hay que recordar que nuestra vida es increíble, con todas las cosas buenas y malas que tiene, es increíble porque es nuestra.

Celebremos el amor un día a la vez.
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Ya hace algunas semanas que fue mi cumpleaños y a decir verdad, cumplir 27 no fue tan catastrófico como pensé. Los planetas no se alinearon, mi piel sigue viéndose igual, tengo la misma cantidad de canas que tenía hasta un día antes y no crecí ni un solo centímetro. Al parecer todo sigue igual, aunque tal vez no lo sea.

Recuerdo muy bien como hace algunos años mis abuelos, con intenciones ocultas (jajaja), invitaron a  un joven a comer a la casa un domingo. A mí no me hizo gracia la idea y por más gestos y señas que me hacían para que platicara con él, yo me negué. Más tarde ese día me preguntaron: ¿Por qué no platicaste con (no recuerdo su nombre)? A lo que yo respondí: ¿De qué voy a hablar con él? ¡Si es un señor! Pues bien, hoy en día yo soy más grande que ese señor y mi abuelo hasta la fecha me sigue  recordando ese momento y haciendo burla de que ahora yo soy una señora. Qué curioso como cambia la percepción del tiempo, de la edad y en general la percepción del mundo conforme vamos creciendo. La música que no nos gustaba, ahora nos disgusta un poco menos, la ropa que nos parecía horrible ahora no lo es tanto. La comida que pensábamos nunca probar ahora es algo que queremos comer... o bueno, no sé si les pase a todos, pero a mi sí.

Ya en una entrada anterior había escrito acerca de las metas de año nuevo, la motivación que nos inyectan los primeros días de enero y que junto con eso siempre llegaba mi cumpleaños. Debo decir que lo he logrado... o al menos, que lo estoy logrando día con día. La motivación de este año nuevo junto con mi cumpleaños me han hecho decidirme a hacer algunos cambios, algunos pequeños y otros no tan fáciles en mi vida para poder ser una mejor persona y para poder sentirme mucho mejor física, mental y emocionalmente.

Sé que aveces puede parecer abrumador hacer algún cambio en nuestras rutinas diarias. Estamos tan ocupados o llenos de tareas que cambiar hasta lo más pequeño parece imposible. Así es como me sentía yo, pero a pesar de tener mis dudas, di el primer paso y no miré hacia atrás. Estas últimas semanas hemos tenido algunos cambios en casa que han sido lo mejor que ha pasado hasta ahora en el 2017 (jajaja) y que poco a poco, han hecho que todo vaya tomando su lugar y que todos nos sintamos mejor. Hasta ahora no he fallado ni un solo día, pero seguramente habrá algún momento o momentos en los que no todo saldrá como ha sido planeado, así es la vida, solo me queda recordar que fallar no significa fracasar y que cada día es una oportunidad para hacer exactamente lo que queremos de nuestra vida.

¿Qué cambios han hecho o les gustaría hacer en sus rutinas? ¿Creen que es posible mantener la motivación a largo plazo para cumplir sus metas?

(Algunas fotos del día de mi cumpleaños)





















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Si he de ser sincera, sobretodo conmigo misma, no soy una buena amiga. No soy el tipo de persona que haga una llamada espontánea o envíe un mensaje de texto a las personas que son importantes para mi. No soy de las que publicará en tu muro o te etiquetará en alguna imagen que diga: "etiqueta a tu mejor amigo/a". Es probable que el día de tu cumpleaños te escriba a la última hora, o peor aún, que me equivoque de fecha. Sé que no soy la mejor clase de amiga, pero las personas que son muy importantes para mí y a las que más cariño les guardo, ya saben todo esto y además, me aceptan y me dan su cariño también (aunque eso no me justifica).

Hace algunos meses traté de ser una muy buena amiga y sabía que se acercaba el cumpleaños de Ik'taní, por lo que le propuse ir a visitarla el fin de semana de su cumpleaños. Todo quedó planeado, acordada la hora y grande era la emoción para nuestro reencuentro después de un rato sin vernos. Un sábado, Tani me escribió preguntándome a qué hora llegaríamos, y entonces fue cuando me di cuenta de que nuevamente había sido una mala amiga, pues creía que su cumpleaños era hasta un par de semanas después. Pasada la tragedia inicial, no quedó más que resignarse a que sería poco probable ir en su cumpleaños verdadero, por lo que la aventura del viaje de cumpleaños de Tani a Pachuca fue hasta dos semanas después.

Aquí hay algunas fotos de nuestra visita

Para continuar con nuestra ya acostumbrada mala suerte, llegamos tarde a la terminal y perdimos el autobús, así que tuvimos que esperar un par de horas más ahí. Afortunadamente había un puesto de tortas de tamal.

                        Con varias horas de retraso, llegamos y partimos a nuestro primer destino: Real del Monte


                                                            Helena era una bebé muy pelona y al parecer, aburrida.










                                                                                           Ponchecito para el frío



                        Después regresamos al centro de Pachuca donde todos jugaban Pokémon Go

                         
                                                                   ¿Qué tan adorable es esta bebé pelona?



Creo que estamos muy acostumbrados ya a utilizar la tecnología y el internet para recordarnos las cosas y a las personas que son importantes para nosotros. ¿Cuántas veces no nos ha salvado una pequeña notificación que dice: "Hoy es el cumpleaños de _______, celébralo con él"? Y la verdad es que eso no es nada malo. Cada quién tiene su propio sistema para recordar fechas y eventos importantes: anotaciones en un calendario físico/virtual, post-its, una alarma en el teléfono o tu mamá recordándote "Hoy cumple años la tía Juanita, háblale", todo funciona, pero realmente quiero ser una mejor amiga para todas las personas que son importantes para mí, así que junto con mi interminable lista de propósitos de año nuevo, esta también irá incluida: Ser la clase de amiga que a mi me gusta tener (y que tengo).

¿Ustedes cómo demuestran su amor por sus amigos? ¿Cuáles son las pequeñas acciones que fortalecen sus amistades y les alegran el corazón?

FIN

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¡Hola!

Soy Merixell, entusiasta del minimalismo y el método konmari, aquí puedes encontrar ideas y consejos prácticos para iniciar tu feliz viaje hacia el #lessismore ¡Bienvenido!

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