Un pequeño recordatorio
A veces es fácil perder de vista las cosas buenas que tiene la vida. A veces, me preocupa estar perdiendo de vista todo lo bueno que hay para mí por estar muy ocupada con la locura y el estrés que cada día trae consigo. Todos tenemos nuestras propias batallas y no es fácil para nadie, lo sé. A veces las cosas parecen trágicas, tal vez más de lo que en realidad son, y entonces es inevitable sentir desánimo.
Ayer encontré una cita del Presidente Hinckley que quiero compartir aquí, porque fue un recordatorio (muy oportuno) que me hizo reflexionar en lo siguiente: Sí, hay responsabilidades que cumplir, decisiones que tomar, problemas que resolver, situaciones que soportar, opiniones que defender, personas a las que enfrentar, muchas cosas que hacer... ¡Pero la vida es más que eso!
Creo que de vez en cuando, necesitamos retroceder unos pasos y alejarnos para poder ver el cuadro completo. No siempre es fácil hacerlo y está bien si necesitamos un poco de ayuda para dejar de sentir que todo es una obligación; debemos hacer las cosas que sabemos que tenemos que hacer y mientras cumplimos con todo eso, podemos y debemos reír, cantar, bailar y divertirnos.
Necesitamos recordar esto y necesitamos aprender a disfrutar de la vida. Disfrutarla aún cuando no sea como nosotros esperábamos que fuera; disfrutarla aún cuando pensemos que hay mucho camino que recorrer para mejorar. Necesitamos disfrutarla aún cuando no sea perfecta y es importante tener presente que, a veces, sólo hace falta un poco de inspiración y amor para seguir adelante.

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